No sólo fuí su novia, fuí su compañera, su confidente, su mejor amiga. Su refugio, su fortaleza. Fuí su enemiga, su rival. Su dolor de cabeza, su lamento. Fuí su anhelo, su espera. Su esperanza y desilusión. Fuí su amor, "su chica". Fuí su "todo" cuando no tenía nada, y terminé siendo "nada" cuando lo tuvo todo.
Entonces a la próxima le digo: Que se tome el tiempo de admirar sus cualidades y que lo escuche. Dudo que sepan que tiene 23 lunares en su hombro derecho y que los escalones para llegar a su departamento son 72. Que el número de su casa es parecido al documento de mi papá, y que le cuesta hablar de su familia. Que no está orgulloso de sus acciones, pero no puede dejar de hacerlas. Que nunca van a poder arrancarle la verdad si lo miran a los ojos, tenés que fijarte en las manos. Que no solo sé lo de su tía, si no que también se lo de su posible hermanito y el conflicto de sus padrinos. Que llora y hace puchrito, y que morirías con tal de que desaparezcan todas esas lágrimas de sus ojos. Que nunca va a cambiar, el que la hace una la hace 2, y el que la hace 2 la hace 4 y eso es ley. Dudo que sepan que habla cuando quiere, y que le gusta que lo hagan reír, y entre risas revelarse. Que lo sensibiliza ver llorar a una mujer, y que su Dios es marucha. Es bueno que sepan que mira mas "Disney Channel" que "TyC sports", que le gustan las películas románticas y que ODIA afeitarse. Que te lo ganaste si conociste a cachi, y que te cuenta el 80% de las historias, lo otro lo olvida. Que no sabe mentir, y piensa que sí.
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