30.6.13

Iba vagando por ahí, no iba a salir con vida de esta jugada si seguía así. Me pasa por no saber decir "basta", y traicionar cada vez que puedo a la única regla bajo la cual me rijo "no le des lugar al amor".
Morí en el mismo instante en el que comprendí que era nada en mi todo. Morí en el instante que comprendí que mi todo, era nada. Es verdad eso que dicen "Basta una sola mentira para poner en dudas todas las verdades". Atrapada en mentiras y cobardías ajenas me dejé vencer.
Ya muerta mi mitad, comprendí que el "perdón" no se le otorga a cualquiera.Y muchas cosas más sobre las que no pienso escribir. 
Y me fui dejando morir, pero alguien venía con intenciones de resucitarme. Y así fue.
Pero lo dejamos para otra vez, no quiero darme cuenta que me estoy traicionando de nuevo. No me gusta no aprender.

27.6.13

Planes para no planear.

Acá vamos:
¿Y qué tan utópica sería la idea de que el destino nos junte otra vez? ¿Cuántas barreras van a existir en ese determinado momento? Impuestas por nosotros dos, claramente. Somos nuestros propios opresores. 
Digamos que nuestros encuentros son explosivos, delirantes. Dos potencias se saludan, el dúo del estallido. Cada uno llega con los suyos, nos conocemos, a la vez no. Un saludo, nada parece fuera de lo normal. Nos mezclamos en una esquinita donde ambos hemos caminado alguna vez con nuestros Otros, pero no parece importar. Hablamos, nos miramos. Riendo a carcajadas nos entendemos perfectamente. 
Vos ahí, yo acá. 
Se juntaron el mas caradura y la más simpática. No eran los más lindos, pero eran los que mejor la pasaban. "Sin dignidad" era la consigna principal; "hablá y abrite como si todo lo que tengas que decir yo lo quisiera escuchar" le propuso, y desnudaron hasta las más profundas de sus verdades.
Noche larga desembolsando sonrisas e historias sin sentido.
Quisiera tener ganas de estar con vos, quisiera que pienses como yo. 
Propongo una juntada, una sola más. Hablemos de telas de arañas y enrosquémonos en ellas y todas las posteriores propuestas que le siguen a la primera. No abarquemos el porcentaje de la normalidad, corrámonos de eso y no progresemos. Los progresos de a dos sirven, pero siempre se va a anhelar el regreso a la primera risa, primer beso, primera esquina. Quedémonos entre nosotros y que no entiendan la aparición de un tercero o una cuarta. Que envidien la libertad que hay en nuestras cadenas.
No quiero eso de lo normal, que si que no, "que le falta de acá, que le sobra de allá". Siete meses atados, el cual los últimos 4 son peleas, y los 3 posteriores llantos y odios. ¿De qué sirve? Perder tiempo, personas, sonrisas y nada más aburrido que eso. No quiero ni volver a verte si sé que va a llegar el día en que pase a odiarte. 
Y sé que probablemente me cueste encontrar a una persona que me haga reír de la forma que lo hacés vos. También soy consciente de que así como no quiero ser sólo tuya, no puedo pretender que seas sólo mio, pero... ¿existe la posibilidad de eternizarnos? Para siempre vos, para siempre yo. Únicos. Vivir la mejor anécdota de nuestras vidas, así dure semanas, meses o años, pero vivirla a nuestra manera. Tenernos de referencia. Y siempre con una sonrisa, dudo que así existan lugares para las cosas oscuras. Entonces, sólo quedaría sanar egoísmos ajenos del pasado. Pero eso lo dejamos más para adelante.